Leyendas de Madrid: Palacio de Linares

¿Quién no ha escuchado alguna de las leyendas del Palacio de Linares? Como todos más o menos sabemos historietas sobre este palacio de la Cibeles, empecemos por el origen:

El Marqués de Linares, José de Murga y Reolid, también Vizconde de Llantenero y senador del Reino, fue quién queriendo ostentar su posición en la corte Española mandó construir un palacio al estilo francés en el antiguo prado de Recoletos, esquina con Alcalá, allá por la década de 1870, El Palacio de Linares, en donde aún se puede distinguir el escudo de armas del marquesado de Linares en la fachada del edificio.  Una vez construido, el marqués se trasladó allí con su esposa Raimunda de Osorio y Ortega.

Hasta ahí la historía completamente verídica y real, ahora vamos con la leyenda (al menos la más extendida): Se cuenta que cuando el padre de José  de Murga, Mateo de Murga se enteró del noviazgo que tenía su hijo con la vulgar hija de una estanquera de Madrid (algunas fuentes dicen de Lavapiés, otras de la calle Hortaleza) se opuso tanto que le envió a estudiar a Londres con la esperanza de que se olvidase de ella (hecho demostrado ya que se sabe que estudió allí) en este tiempo Mateo, el padre de José de Murga fallece, y una vez acabados los estudios José vuelve a Madrid y al poco tiempo contrae matrimonio con su enamorada Raimunda.

Al poco de disfrutar de su nueva y feliz vida de casados José descubre una carta de su difunto padre que al leer le cambiaría la vida por completo, en ella su padre le confiesa la razón de oponerse a su noviazgo y enviarle a terminar sus estudios a Londres, su humilde novia Raimunda era en realidad su hermana de padre, hija de un escarceo que tuvo Mateo en su juventud con una hermosa estanquera, el afectado marqués después de recuperar el aire decidió mostrarle la carta a su esposa, y consternados los dos ante la verdad que les rodea sabiendo que viven en pecado incestuoso (recordemos que en esa época eran muy religiosos) deciden visitar al Papa Pío IX quien les concedió il Casti Convivere, en definitiva el matrimonio no se puede disolver pero pueden convivir juntos en castidad.

Se dice que por el gran amor que se profesaban no pudieron cumplir su palabra y viviendo sobre el mismo techo, aunque cada uno en una planta, esta relación enfermiza de esposos intocables finalmente engendró una niña a la que asesinaron aún siendo pequeña para evitar rumores y el escándalo. Esta niña, Raimunda, estaría emparedada, ahogada o enterrada bajo el mismo palacio, la leyenda cuenta que aún se puede escuchar a la niña llamando a sus padres y cantando canciones infantiles por las estancias del Palacio.

Datos curiosos:

Se conoce el nombre de los padres del marqués (Mateo de Murga y Michelena y Margarita Reolid y Gómez), sin embargo de los progenitores de Raimunda tan solo se conoce el nombre de su madre (Benita Ortega y Arregui).

Raimunda en realidad aportó 200.000 pesetas de dote en su matrimonio (¿humilde estanquera?)

No se han encontrado pruebas sobre ningún cuerpo escondido en el Palacio, pero se dice que hay un bebé enterrado en el patio.

En 1990 se grabaron psicofonías que dicen:

-Voz de mujer: “Mi hija Raimunda… nunca oí decir mamá”,

-Voz de niña: “Mamá, mamá… yo no tengo mamá”.

– Voz de mujer: “Quiero descansar”.

Al menos se ha demostrado que la que dice “yo no tengo mamá” la hizo una actriz de doblaje, como cuando se doblan las voces de niños en las películas o dibujos.

También se dice que los perros no quieren entrar en la capilla.

Hay quien comenta que en el patio el marqués mandó construir una enorme casa de muñecas.

El actual Marqués, Antonio Martín de Santiago-Concha, de 91 años dice que toda la leyenda como lo del bulo papal no esta demostrado en ningún documento y son habladurías de mala gente.

Y como dato curioso pero que se sale de la leyenda, es que en todo el Palacio no hay ni una sola cocina, los marqueses siempre pedían la comida a un Restaurante cercano.

Distintas versiones de la leyenda:

– Se dice que el marqués al leer la carta se suicidó y cuatro meses después su esposa murió de pena.En realidad fue Raimunda quien pereció antes, en 1901 y cinco meses después José de Murga en 1902 a la edad de 69 años, por una afección pulmonar, otras fuentes afirman que se suicidó con una escopeta.

– Otra versión es que engendraron una hija, pero la abandonaron en un hospicio, o la dieron en adopción.

Curiosamente aunque oficialmente no tuvieron descendecia sí tenían una ahijada, llamada Raimunda, hija de su abogado Federico Avecilla y Delgado. A la muerte de los marqueses Raimunda Avecilla heredó la gran mayoría de sus bienes, entre ellos el Palacio de Linares.

Y a vosotros os dejo vuestra opinión sobre el tema ¿leyenda o historia?

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